La nanotecnología como solución a las falsificaciones

El patrón está oculto bajo la luz visible (izquierda), pero se ve claramente bajo la luz ultravioleta (derecha). Credit: EPFL
El patrón permanece oculto bajo la luz visible (izquierda), pero se ve claramente bajo la luz ultravioleta (derecha).
Credit: EPFL

¿Cómo saber si un Rolex es original o falso? Ahora solo se necesitará una lámpara ultravioleta para diferenciar entre un artículo de lujo y una copia barata. Esto será posible gracias a la nanotecnología y al trabajo del equipo de investigación de la Ecole Polytechnique Fédérale de Lausanne en Suiza.

La tecnología DNAwatch está siendo desarrollada por la compañía Nanoga, y se basa en una marca de agua nanoscópica.

Mediante el uso de una máquina generalmente empleada en la fabricación de LEDs, se aplica sobre una superficie de cristal una mezcla patentada de productos químicos en forma de vapor. Esta mezcla forma cristales fotónicos. Estos cristales están compuestos de capas ultrafinas de átomos, por lo que pueden convertir la luz ultravioleta en colores. Se pueden apreciar distintos colores según la alineación de los cristales.

Las técnicas de impresión litográficas se utilizan para enmarcar algunas áreas de la superficie, de modo que la marca de agua siga un patrón específico. Al estar bajo una la luz visible, el patrón es invisible para el ojo humano, por lo que no altera la apariencia del reloj. Sin embargo, bajo la luz ultravioleta se puede ver claramente la marca de agua.

De acuerdo con el equipo de investigación, falsificar la marca de agua sería tan difícil como falsificar el papel moneda. Los falsificadores no solo necesitarían saber qué productos químicos utilizar y las proporciones exactas, sino que también necesitarían un equipamiento bastante costoso para llevar a cabo el proceso.

Una variación en el proceso permitiría aplicar está técnica sobre superficies de cerámica y metal. Nanoga se encuentra actualmente comercializando la tecnología DNAwatch entre diversos fabricantes de relojes de lujo.

Fuente: EPFL via IEEE Spectrum

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *